Dos aderezos o condimentos con distintas aplicaciones
En ambos casos dan aroma y sabor a los platos, aportan color y ayudan a preservar las propiedades de algunos alimentos.

Es cierto que, en su mayoría, no presentan valores nutricionales significativos, pero suelen tener un fuerte vínculo con el apetito, el cual despiertan a través de su consumo.

AMBOS CONDIMENTOS SE DIVIDEN EN DOS GRUPOS:

  1. Los que excitan al paladar.
  2. Aquellos que se dedican especialmente a modificar el sabor, el aspecto y el aroma de los alimentos.
¿QUÉ SON LAS HIERBAS AROMÁTICAS?

En primer lugar, LAS HIERBAS AROMÁTICAS proceden exclusivamente de las hojas de las plantas herbáceas que no poseen tallos leñosos, motivo por el que se recomienda utilizarlas lo más frescas posible, pues sus propiedades organolépticas se mantienen casi intactas… secas muchas pierden su aroma y transforman su sabor.

Entre las hierbas aromáticas más populares encontramos el tomillo, el perejil, el orégano, la albahaca, el cilantro, la menta, la hierbabuena o el laurel, entre otras.

¿QUÉ SON LAS ESPECIAS?

LAS ESPECIAS, proceden de la raíz, la corteza o las semillas de la planta. En cuanto a las especias, se obtienen de cualquier parte de la planta, salvo las hojas. Es decir, pueden proceder de la raíz, las semillas o incluso la corteza, siendo esta la principal diferencia entre ambos aderezos

En este grupo encontramos el azafrán, el jengibre, la pimienta, la canela, la mostaza, el clavo, el curry, la nuez moscada, el anís o el pimentón, entre otras. En este caso, se pueden utilizar tanto enteras como molidas y, al igual que ocurre con las hierbas aromáticas.